En El Economista podemos leer:
La guerra que tenía que estallar: Apple contra Google.
El iPhone no permitirá la tecnología publicitaria del buscador.
Aparentemente aliados, pero Apple no quiere aliados. Lo que quiere es ganar el partido y sola.
Primero elimina el flash de sus dispositivos, luego bloquea/limita a los desarrolladores para sus dispositivos. Ahora ha introducido unas nuevas condiciones para los desarrolladores de aplicaciones en las que prohíbe el uso de la tecnología de publicidad para móviles AdMob que acaba de comprar Google.
Realmente, hay una lucha de poder por el mercado de los dispositivos móviles entre estos dos gigantes.
El gran olvidado es Microsoft y su Windows Mobile 2010, que de momento se mueve en el silencio y sin hacer ruido. Bueno quizás es que los otros dos hacen mucho/demasiado ruido para que la competición se abra a nuevos aspirantes.
Os dejo la notícia completa aquí donde tambien comentan la guerra Apple – Adobe. Otro frente abierto para Apple.